El valor de la cadena de frío para maximizar la vida útil de los alimentos

La cadena de frío es un eslabón vital en el mundo de la distribución y almacenamiento de alimentos.

La logística alimentaria abarca un conjunto complejo de actividades que involucran la planificación, implementación y control de flujo de bienes desde su origen hasta su destino final.  En el centro de esta actividad se encuentra la cadena de frío: una red interconectada de almacenamiento, transporte y distribución que mantiene los alimentos a su temperatura ideal desde su producción hasta su consumo, preservando así de manera óptima sus propiedades.


Desde el momento en que se cosechan o producen los alimentos, la cadena de frío entra en acción. Frutas, verduras, productos lácteos, carnes y pescados, entre otros, requieren condiciones de temperatura controlada para preservar su frescura y calidad. Las instalaciones de almacenamiento refrigeradas, los vehículos de transporte refrigerados y las tecnologías de monitoreo de temperatura son así elementos clave en esta infraestructura logística.



¿Qué es la cadena de frío?


La cadena de frío es el proceso de mantener una temperatura controlada y constante durante el transporte, almacenamiento y manipulación de productos perecederos, como son las frutas, verduras, carnes, pescado y lácteos, entre otros.


La cadena de frío no solo es esencial para mantener la frescura de los alimentos, sino que también desempeña un papel crítico en la seguridad alimentaria. Las temperaturas inadecuadas pueden provocar la proliferación de bacterias patógenas y la degradación de los alimentos, lo que aumenta el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos. Mantener así la cadena de frío intacta garantiza que los alimentos lleguen a los consumidores en condiciones óptimas y seguras para el consumo.


Además, la cadena de frío es fundamental para la conservación de alimentos perecederos a lo largo de toda la cadena de suministro, lo que minimiza las pérdidas y el desperdicio alimentario. En un mundo donde millones de toneladas de alimentos se pierden cada año debido a la falta de refrigeración adecuada, mantener la cadena de frío es una estrategia clave para promover la sostenibilidad y la eficiencia en la producción y distribución de alimentos.


Valor de la cadena de frío


La importancia de poder asegurar que la cadena de frío se mantenga reside en las graves consecuencias que puede acarrear su ruptura. Es por ello que debemos conocer algunos de los principales retos a los que la logística a temperatura controlada se enfrenta. Según algunas de las conclusiones obtenidas de la Jornada AECOC de Logística a Temperatura Controlada hay 5 aspectos clave que tener en cuenta en esta cuestión: poder mantener y respetar las temperaturas legales y recomendadas, agilizar y optimizar las operaciones, controlar la temperatura en todo el proceso y formar y sensibilizar a todos los integrantes de la cadena.

Analizando estas cuestiones clave, podríamos resumir en 3 puntos las necesidades de hacer un buen uso y conservación de la cadena:


1. Conservación de la frescura y calidad


La refrigeración adecuada ayuda a ralentizar el proceso de descomposición y deterioro de los alimentos, preservando así su frescura y calidad. Los productos mantenidos dentro de los rangos de temperatura adecuados conservan su sabor, textura, valor nutricional y apariencia por más tiempo.


2. Seguridad alimentaria


La cadena de frío desempeña un papel crucial en la prevención del crecimiento de bacterias dañinas que pueden causar enfermedades transmitidas por los alimentos. Mantener los alimentos a temperaturas bajas ayuda a evitar la proliferación microbiana y, por lo tanto, reduce el riesgo de intoxicación alimentaria.


3. Reducción de desperdicios


La refrigeración adecuada prolonga la vida útil de los alimentos, lo que reduce significativamente el desperdicio. Al evitar que los productos se echen a perder prematuramente, se minimiza la cantidad de alimentos que se descartan, lo que a su vez tiene beneficios económicos y ambientales.


Maximizar la vida útil de los alimentos


Para maximizar la vida útil de los alimentos desde el sector logístico, es fundamental implementar prácticas y tecnologías que aseguren el mantenimiento adecuado de la cadena de frío en todas las etapas del proceso. Esto incluye:


  1. Tecnología de monitoreo de temperatura

Implementar sistemas de monitoreo en tiempo real que permitan rastrear y registrar las condiciones de temperatura en tiempo real a lo largo de la cadena de suministro. Estos sistemas alertan sobre cualquier desviación de las condiciones ideales y permiten una respuesta rápida para evitar la degradación de los alimentos.


  1. Infraestructura refrigerada eficiente

Invertir en instalaciones de almacenamiento y transporte refrigeradas que cumplan con estándares de eficiencia energética y mantenimiento de temperatura constante. La modernización de la infraestructura refrigerada puede reducir costes operativos y minimizar el impacto ambiental.


  1. Capacitación y sensibilización del personal

Proporcionar capacitación continua al personal involucrado en la manipulación y transporte de alimentos sobre la importancia de mantener la cadena de frío y las mejores prácticas para asegurar su integridad. Un equipo bien informado es fundamental para garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad.


Es de esta manera como maximizar la vida útil de los alimentos es posible si se mantiene una gestión optimizada de la cadena de frío de los alimentos. Para ello es muy beneficioso contar con una empresa especializada en ello, como SOAPA Europa.
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